martes, 10 de abril de 2007

Exposiciones a...ll




Pese a la lluvia me pareció que estaba radiante, como siempre. Y, tras las preguntas de rigor que acompañan a estos encuentros ocasionales, decidimos quedar a tomar una cervecita, a eso de las 10.
A la hora convenida estábamos en el café. Tras saludarnos y observarnos detenidamente, empezamos a hablar de todo lo que nos había sucedió en estos últimos años, junto con algún recuerdo común del pasado.
Marta es una chica decidida, rotunda en su fondo y en su forma. Su aspecto vigoroso y su forma de vestir que no conoce holgura (todo prieto y ajustado hasta el límite), hacen de ella una persona catalizadora de miradas.
Siempre me pareció que era una persona afable que miraba al futuro, sin embargo, esta vez me pareció que miraba más al pasado. Seguramente en estos años no se habían cumplido todas sus expectativas y se encontraba en un momento de cambio que percibí, aunque ella no me contó nada.

Tras apurar 2 cervecitas más decidimos cambiar de local. Buscábamos uno más acorde con nuestros ya animados cuerpos.

La penumbra, las luces, la música y el personal eran más animados, y aunque había seguramente algún asiento libre, ya no le queríamos.
Nuestra conversación se redujo y el protagonismo de la comunicación recayó en nuestras miradas y nuestros cuerpos. Sin darnos cuenta nos íbamos acercando poco a poco y nuestros labios casi rozaban los lóbulos. Las frases eran cortas y la respiración cobraba importancia. Pasamos de hablar del local a hablar de nuestros deseos. Cuando me di cuenta mis manos ya rodeaban su cintura y sus vigorosos pechos se me hicieron presentes. Sin embargo, nuestros labios se evitaban, pero en un giro de nuestras cabezas se rozaron y al final se juntaron.
No fue mi mejor beso, ni seguramente el suyo. Algo nos hizo comprender que no tenía mucho sentido continuar, eran besos de complicidad, de refugio circunstancial, y que con un abrazo nos valía. Nos miramos y comenzamos a caminar hacia la salida.

13 comentarios:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Lara dijo...

¡Qué encuentro tan sugerente! ¿Seguirás contando?
Esos besos precipitados tienen un no-se-qué que te hace estremecer.
Un beso (precipitado).

Marc dijo...

Fueron sentidos y necesarios, pero ya ves como terminó...

Espero poder contar algo más.

Un beso (sin precipitar;)

Las3Musas dijo...

Dejar reflejada esta situación en algún sitio (donde podrás volver si querés dentro de algún tiempo y leer otras cosas en lo que contás) está muy bien como acto de catársis. Gracias por compartirlo:)
Muchas gracias también por el link de las3musas y por pasar a leer y comentar, sos bienvenido.

Un beso
Musa Rella

rouge dijo...

Calidez en la escena, calidez en tus palabras... reconfortante recrear ambientes relajados de tiempos pasados...hasta que te das cuenta de que a esa persona, en realidad, nunca la has dejado atrás... y te basta una palabra para saber que has echado de menos su voz durante tanto tanto tiempo...cómo es posible que dos personas sean capaz de sentirse agusto con tan poquito esfuerzo? siempre me lo he preguntado... en el amor hay naturalidad.
Besos sin artificios

Marc dijo...

las3musas

Esta catarsis, sin vuestros ojos y palabras, no sería completa. Gracias.


Rouge

Hoy todo lo adobamos pero, algunas cosas al natural, tienen sabores y propiedades inmejorables.

Tu comentario va más allá que mis palabras. Gracias.

Un beso supernatural.

La interrogación dijo...

Qué buen momento, complicidad, y atracción.

erotiKa dijo...

...comer, rascar y follar,
todo es empezar...
Así te hubiera dicho hace un año.
...dejarse llevar por el momento,
simplemente dejar que las cosas ocurran sin precipitarlas...
Así contesto ahora.
Aunque me gustaba más la de rascar :P:P:P
besos escondidos, jejeje, te encontré ;)

Marc dijo...

la interrogación,

Prometía sí... Gracias por tu visita.

Erotika,

Pero lo uno lleva a lo otro, espero. Eso de quedarse sólo en el rascar... no sé yo, parece como que falta algo;)

Gracias por encontarme. Besos.

Coblenza dijo...

Estáis liados eh?
Emocionante. Disfrutalo.
(me gusta tu estilo)
Besos.

Marc dijo...

Coblenza, gracias por tu visita y por tus palabras.

¿Liados? Pues que yo sepa no. De momento sólo amigos... aunque nunca se sabe...

Besos.

Coblenza dijo...

No verás. Creo que no me has interpretado bien.
Te explico, si en vez, de leértelo, te lo escucho contar.
Mi picardía se bastaría con mirarte la boca y ponerle imágenes a tu relato.
Normalmente cuándo es sólo una previsible relación más allá de lo que hay. No se cuentan realmente todo lo que llevamos dentro, por no quitarle la magia que te ayuda a seguir ilusionado.
Y de ésta forma salvaguardamos la parte más especial. Por muy especial que de por sí sea ya.
Y mi reflexión pícara es -Ey Marc, estáis liados eh?????

Tu directamente qué harías?


ahhhhhh, ahora ya sabes lo que te digo.
Y te rozo la mano.
;)
Besos.

Marc dijo...

Jeje, eres más perspicaz que yo. Y tu lógica te llevaba por el buen camino, pero claro, te faltaban algunos detalles que no aparecen en el texto.
Qué bien has explicado ese mecanismo que nos lleva a mantener la ilusión en las cosas que creemos especiales. Seguramente, también, para no banalizarlas, porque no siempre encontramos las palabras, si las hay.

Te rozo yo también tu mano;)
Un beso